lunes, 10 de diciembre de 2007

Enfermedades que pueden afectar el Embarazo



Numerosas enfermedades infecciosas o parasitarias pueden surgir durante el embarazo. Algunas, aparentemente inofensivas para la madre, como la rubéola, pueden producir malformaciones en el feto. Otras, como la hipertensión o la diabetes pueden provocar, incluso la muerte del niño.

Rubeola

Riesgos

Esta enfermedad contraída durante el embarazo es muy peligrosa para el feto, ya que hay un gran riesgo de contaminación. Cuando la infección se produce durante el primer mes de embarazo, el riesgo de malformación sobrepasa el 50%. Este porcentaje disminuye rápidamente después de los tres primeros meses. Sin embargo, cuando la contaminación se produce en la última etapa, el niño está bien formado pero enfermo. En este caso los cuidados al feto son muy importantes. Precauciones Dado el riesgo que supone para el feto, es indispensable la realización de un test biológico que determine si la madre ha padecido o no la enfermedad. Los tests serológicos deben hacerse antes de la concepción del niño. Si la prueba resulta positiva, la futura madre será inmune y no hay ningún riesgo. En cambio, si es negativa, deberá vacunarse inmediatamente. Por otro lado, cuando una mujer embarazada no conoce si está o no inmunizada, es necesario que evite al máximo el contacto con niños en edad escolar y, por supuesto, con cualquier persona que tenga rubéola.


LA TOXOPLAMOSIS


Riesgos

Es una enfermedad que aparentemente no presenta ningún síntoma clínico para la madre. Es benigna para la mujer, pero el feto puede quedar muy afectado, e incluso provocarle la muerte. Puede suceder que, al nacer, el niño no presente ningún síntoma, pero que más tarde desarrolle una afección ocular. Por esta razón, un niño que haya sufrido la toxoplamosis en el vientre de la madre, debe ser vigilado durante mucho tiempo. Precauciones Se contagia a partir de los excrementos de los gatos y la carne de cerdo o cordero infectado. Por esta razón, se recomiendan una serie de medidas de higiene para evitar contraerla: abstenerse de cualquier contacto con gatos y sus excrementos, comer la carne bien cocida, lavar abundantemente las frutas y verduras antes de comerlas. No obstante, puede detectarse con un análisis de sangre al comienzo del embarazo.


EL HERPES


Riesgos

Se trata de una infección vírica que se desarrolla en las regiones genitales. Si en el momento del parto el niño entra en contacto con el virus, puede llegar a desarrollar una infección muy grave. Precauciones Si la afección aparece cerca del momento del parto, éste no podrá desarrollarse de forma natural y se llevará a cabo una cesárea. Si se produce en los primeros meses, el tratamiento a seguir dependerá del resultado de las sucesivas muestras locales, tomadas regularmente.


HIPERTENSIÓN


Riesgos

La hipertensión en el transcurso de embarazo es grave. Puede provocar problemas en el crecimiento del feto e, incluso, la muerte. Pero el riesgo no es sólo para el niño. La madre también puede sufrir una complicación mayor, llamada eclampsia (semejante a un ataque epiléptico). Precauciones En cada control prenatal se deberá medir la presión arterial. Se considera que una mujer embarazada sufre de hipertensión cuando las cifras son superiores a 14 para la presión sistólica y 9 para la diastólica. Si las cifras son superiores a 15/10, se hace necesaria la hospitalización, con el fin de controlar a madre e hijo.


DIABETES GESTACIONAL


Riesgos

Este tipo de diabetes sólo se desarrolla durante el embarazo. Es importante descubrirla porque puede llevar a complicaciones durante el embarazo y a la muerte del feto. Además, la mitad de las mujeres que padecen la enfermedad durante la gestación, podrán acabar siendo diabéticas insulino-dependientes en un plazo de ocho años. Precauciones Es necesario detectar la enfermedad para retrasar su evolución y realizar una vigilancia continuada. El tratamiento se suele realizar, por regla general, exclusivamente mediante un régimen.


EL SIDA

Es una enfermedad que se puede transmitir de la madre al hijo. Una de cada tres mujeres infectadas por el virus transmiten la enfermedad al feto en el transcurso del embarazo. La madre no sólo transmite el virus, también los anticuerpos que ha desarrollado. Por esta razón, casi ningún recién nacido desarrolla la enfermedad durante los tres primeros meses de vida.